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Laberinto del terror

 


Clara y sus amigos siempre habían oído hablar de la leyenda del "Laberinto del terror" en la ciudad de La Plata. Aunque nunca habían estado allí, se sentían muy curiosos por explorar el lugar. Un fin de semana, después de mucho persuadir, lograron convencer a sus padres para que los dejaran ir a explorar el laberinto.

Llegaron al lugar y, aunque estaba abandonado, no era difícil encontrar la entrada. Una vez adentro, se dieron cuenta de que era mucho más grande y laberíntico de lo que habían imaginado. Sin embargo, no se sintieron intimidados y comenzaron su exploración.

Caminaron por pasillos estrechos, subieron y bajaron escaleras y giraron en esquinas sin saber hacia dónde se dirigían. Después de un rato, Clara comenzó a notar que algo no estaba bien. No podían encontrar la salida y cada vez se adentraban más en el laberinto. Sus amigos también notaron esto y comenzaron a ponerse nerviosos.

En un momento, encontraron una habitación con una gran puerta de hierro cerrada. Intentaron abrirla pero era demasiado pesada y no se movió. Fue entonces cuando escucharon un ruido extraño detrás de ellos. Cuando se dieron la vuelta, vieron que la puerta se había cerrado sola y estaban encerrados.

Trataron de encontrar una salida, pero el laberinto parecía haber cambiado. Ya no era solo un juego, era algo peligroso. Comenzaron a caminar desesperadamente, cada vez más asustados. Los pasillos parecían estrecharse y los muros estaban cada vez más cerca.

De repente, escucharon una risa extraña que venía de detrás de ellos. Se dieron la vuelta y vieron a un hombre extraño que se acercaba, riendo y arrastrando una cadena detrás de él. Los amigos intentaron correr, pero el hombre los alcanzó y comenzó a perseguirlos.

Finalmente, después de mucho correr, lograron encontrar una salida y escaparon del laberinto. Después de esa experiencia, Clara y sus amigos nunca volvieron a explorar el "Laberinto del terror". La leyenda había resultado ser más que una simple historia de terror, y habían aprendido la lección de no subestimar los peligros que se esconden detrás de algunas leyendas urbanas.

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